Acompañamiento Personal
Trabajar el proceso creativo con atención a los desafíos específicos de tu práctica.
No todos los procesos creativos se rompen en el mismo lugar.
Un diseñador de identidad visual tiene un cuello de botella diferente al de un redactor que trabaja con clientes corporativos. Un ilustrador que trabaja con editoriales enfrenta dinámicas distintas a quien trabaja con marcas de consumo.
El acompañamiento personal parte de dónde estás vos: qué tipo de trabajo hacés, qué clientes tenés, qué parte del proceso te cuesta más. A partir de ahí se trabaja con los módulos y herramientas que aplican a tu situación concreta.
Cómo funciona el acompañamiento.
Diagnóstico inicial
Empezamos por entender tu práctica: qué tipo de proyectos hacés, cómo es tu relación con los clientes, qué parte del proceso te genera más fricción. No hay un cuestionario genérico, es una conversación sobre tu trabajo real.
Plan personalizado
A partir del diagnóstico se define qué módulos trabajar, en qué orden y con qué profundidad. No todos necesitan los cinco módulos al mismo nivel. Algunos necesitan más trabajo en la recepción del encargo, otros en la presentación.
Trabajo con herramientas
Las plantillas y herramientas del programa se adaptan a tu contexto específico. No se entregan como están, se trabajan juntos para que encajen con tu tipo de clientes y tu tipo de proyectos.
Seguimiento del proceso
El acompañamiento no termina con la entrega de herramientas. Hay un período de seguimiento donde se revisa cómo está funcionando lo que se implementó y se ajusta lo que sea necesario.
Para quién tiene más sentido el acompañamiento personal.
Freelance con varios clientes
Quien maneja varios proyectos simultáneos y necesita un sistema que le permita hacer seguimiento sin perder de vista ningún encargo.
Estudio pequeño en crecimiento
Un estudio que empieza a sumar colaboradores y necesita documentar su proceso para que otros puedan seguirlo sin depender de la memoria del fundador.
Profesional que quiere cambiar cómo trabaja
Quien siente que su proceso actual no escala, que siempre está apagando incendios, y quiere construir algo más sólido sin perder lo que ya funciona.
Trabajar el proceso sobre proyectos reales.
Una de las particularidades del acompañamiento es que no se trabaja en abstracto. Las herramientas se aplican sobre encargos reales que estás haciendo en ese momento, no sobre ejercicios hipotéticos. Eso hace que lo que aprendés se quede.
Consultar disponibilidad
¿Tiene sentido para tu práctica?
Contanos un poco sobre tu trabajo y te decimos cómo podría funcionar el acompañamiento en tu caso.